La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) avala la obligación de vestir faldas, cofias y delantal impuesta por Clínicas Pascual a las enfermeras de sus centros al considerar que responde a "consideraciones organizativas con la finalidad de dar a la clientela una buena imagen de la empresa".
Y la Empresa Pascual nos da la razón a los que defendemos la sanidad publica, nos dudamos de la capacitación de los profesionales que trabajan en dichas clínicas, excelentes profesionales, pero nos aterroriza que la gestión que se realiza en sus hospitales prevalezca la imagen.
Los ciudadanos andaluces que se ven obligado por la administración a recibir atención sanitaria reclaman una sanidad de calidad y ello no se consigue con la imposición de uniformes y si con una gestión de calidad, con sueldos justos, condiciones de trabajo asimilable a la sanidad publica y con unos ratios sanitarios conforme a la legislación vigente , pero de esa y otras cuestiones el alto tribunal no se pronuncia , por eso ya es hora que los hagamos los contribuyentes.
Decía Voltaire el arte de medicina consiste en entretener al paciente mientras la naturaleza cura la enfermedad. Pero por suerte los tiempos han cambiado o tal vez no.