NAVIDAD EN AFGANISTÁN: ESPERANDO LA POST-NAVIDAD
José Antonio Pérez Tapias. 25-12-2008
En medio de las fiestas navideñas no ha pasado desapercibida la visita que la ministra de Defensa y el ministro de Exteriores han realizado a nuestras tropas en Afganistán. El objetivo no se ha reducido a compartir con nuestros militares un breve rato cargado de los rituales propios de estos días: felicitaciones, transmisión de apoyo de la sociedad española, recuerdo de quienes han perdido la vida en el desarrollo de aquella misión... A todo ello no hay que quitarle ni un ápice de la importancia que tiene. Sin embargo, allí, sobre el terreno, se ha hecho algo más, lo cual se convierte en noticia por la expectación con que se aguarda la novedad que debe llegar. No deja de ser algo profundamente "navideño", habida cuenta de que la Navidad, como quiera que sea, tiene el componente de la celebración de lo nuevo que nace -"na(ti)vidad"-.
¿Qué es lo nuevo que se anuncia? Carme Chacón lo dijo claro y alto: Un "cambio de prioridades" en la misión que se desarrolla en Afganistán, una misión de paz que se ha complicado sobremanera por unas circunstancias que han ido acentuando el escenario de guerra en que tiene que desenvolverse. "Hay que reorientar la estrategia en Afganistán", añade nuestra ministra. Y lo hace con razón, pues si prioridades y estrategias no se clarifican multilateralmente, dejará de tener sentido que nuestras FFAA sigan allí.
Pero todo gravita sobre lo que haga Obama cuando se haga cargo de la presidencia de EEUU. Sobre eso recaen las esperanzas de lo que en el país centroasiático se haga. Siendo de la máxima relevancia lo que pueda hacer Obama, ¿no es demasiado apostar el poner tantas expectativas sobre esa carta? ¿Y si el as de Obama no viene con tanta baraka como su nombre anuncia? Son preguntas para después de Navidad.