
El
ejército israelí ha iniciado una investigación sobre el posible uso inadecuado
de bombas de fósforo blanco por parte de una brigada paracaidista de reserva
durante la operación 'Plomo fundido' de la Franja de Gaza, según informó la edición digital
del diario israelí Haaretz,
después de las numerosas denuncias de grupos de ayuda humanitaria
en los medios de comunicación, aunque sostienen que sólo utilizaron armamento
legal, pero sin especificar cuál.
La brigada habría lanzado alrededor de 20 bombas de fósforo blanco en una zona
densamente poblada del norte de la
Franja de Gaza. Aparte de este caso, el Ejército considera
que el fósforo blanco fue utilizado con moderación y "en cumplimiento del
Derecho Internacional", según el rotativo.
El uso de fósforo blanco ha sido duramente criticado tanto en Israel como en
los medios de comunicación internacionales. El Ejército ha designado a un
oficial de artillería, el coronel Shai Alkalai, para investigar este asunto.
El alto mando del Ejército aseguró que se han utilizado dos tipos de armas con
fósforo blanco en la Franja
de Gaza. Una de ellas, según fuentes militares, contiene muy pocas cantidades
de este material y son proyectiles de artillería de 155 milímetros con
una pequeña carga de fósforo para servir de detonante.
La investigación se centra en el segundo tipo de arma: los proyectiles con
fósforo blanco de entre 81 y 120 milímetros disparados desde morteros.
Durante la operación se dispararon alrededor de 200 proyectiles de este tipo,
180 de los cuales cayeron sobre huertos en los que se refugiaban milicianos y
lanzaderas de cohetes palestinos.