
03 Febrero 09
FSM 2009. Belém/Brasil
Declaración de la Asamblea de los movimientos sociales, FSM,
NO VAMOS A PAGAR POR LA CRISIS, QUE LA PAGUEN LOS RICOS
Para
hacer frente a la crisis son necesarias alternativas anticapitalistas,
antiracistas, anti-imperialistas, feministas, ecológicas y socialistas
Los movimientos sociales del mundo nos hemos reunido con ocasión de la
celebración del 9º FSM en Belém, en la Amazonia donde los pueblos
resisten a la usurpación de la naturaleza, sus territorios y su
cultura. Estamos en América Latina donde en las últimas décadas se ha
dado el reencuentro entre los movimientos sociales y los movimientos
indígenas que desde su cosmovisión cuestionan radicalmente el sistema
capitalista; y en los últimos años ha conocido luchas sociales muy
radicales que condujeron al derrocamiento de gobiernos neoliberales y
el surgimiento de gobiernos que han llevado a cabo reformas positivas
como la nacionalización de sectores vitales de la economia y reformas
constitucionales democráticas.
En este contexto, los movimientos sociales de America latina han
actuado de forma acertada: apoyar las medidas positivas que adoptan
estos gobiernos, manteniendo su independencia y su capacidad de crítica
en relación a ellos. Esas experiencias nos ayudarán a reforzar la firme
resistencia de los pueblos contra la política de los gobiernos, de las
grandes empresas y los banqueros que están descargando los efectos de
esta crisis sobre las espaldas de las y los oprimidos.
En la actualidad los movimientos sociales a escala planetaria
afrontamos un desafió de alcance histórico. La crisis capitalista
internacional que impacta a la humanidad se expresa en varios planos :
es una crisis alimentaría, financiera, económica, climática,
energética, migratoria..., de civilización, que viene a la par de la
crisis del orden y las estructuras políticas internacionales.
Estamos ante una crisis global provocada por el capitalismo que no
tiene salida dentro de este sistema. Todas las medidas adoptadas para
salir de la crisis sólo buscan socializar las pérdidas para asegurar la
supervivencia de un sistema basado en la privatización de sectores
estratégicos de la economía, de los servicios públicos, de los recursos
naturales y energéticos, la mercantilización de la vida y la
explotación del trabajo y de la naturaleza, así como la transferencia
de recursos de la periferia al centro y de los trabajadores y
trabajadoras a la clase capitalista.
Este sistema se rige por la explotación, la competencia exarcebada, la
promoción del interés privado individual en detrimento del colectivo y
la acumulación frenética de riqueza por un puñado de acaudalados.
Genera guerras sangrientas, alimenta la xenofobia, el racismo y los
extremismos religiosos; agudiza la opresión de las mujeres e incrementa
la criminalización de los movimientos sociales. En el cuadro de estas
crisis, los derechos de los pueblos son sistemáticamente negados. La
salvaje agresión del gobierno israelí contra el pueblo palestino,
violando el derecho internacional, constituye un crimen de guerra, un
crimen contra la humanidad y un símbolo de esta negación que también
sufren otros pueblos del mundo.
Para hacer frente a esta crisis es necesario ir a la raíz de los
problemas y avanzar los más rápidamente posible hacia la construcción
de una alternativa radical que erradique el sistema capitalista y la
dominación patriarcal. Es necesario construir una sociedad basada en la
satisfacción de las necesidades sociales y el respeto de los derechos
de la naturaleza, asi como en la participación popular en un contexto
de plenas libertades políticas. Es necesario garantizar la vigencia de
todos los tratados internacionales sobre los derechos civiles,
políticos, sociales y culturales (individuales y colectivos), que son
indivisibles.
En este camino tenemos que luchar, impulsando la más amplia movilización popular, por una serie de medidas urgentes como:
- La nacionalización de la banca sin indemnización y bajo control social
- Reducción del tiempo de trabajo sin reducción del salario
- Medidas para garantizar la soberanía alimentaria y enérgetica
- Poner fin a las guerras, retirar las tropas de ocupación y desmantelar
las bases militares extranjeras
- Reconocer la soberanía y autonomía de los pueblos, garantizando el
derecho a la autodeterminación
- Garantizar el derecho a la tierra, territorio, trabajo, educación y
salud para todas y todos
- Democratizar los medios de comunicación y de conocimiento
El proceso de emancipación social que persigue el proyecto ecologista,
socialista y feminista del siglo 21 aspira a liberar a la sociedad de
la dominación que ejercen los capitalistas sobre los grandes medios de
producción, comunicación y servicios, apoyando formas de propiedad de
interés social: pequeña propiedad territorial familiar, propiedad
pública, propiedad cooperativa, propiedad comunal y colectiva…
Esta alternativa debe ser feminista porque resulta imposible construir
una sociedad basada en la justicia social y la igualdad de derechos si
la mitad de la humanidad es oprimida y explotada.
Por último, nos comprometemos a enriquecer el proceso de la
construcción de la sociedad basada en el “buen vivir” reconociendo el
protagonismo y la aportación de los pueblos indígenas.
Los movimientos sociales estamos ante una ocasión histórica para
desarrollar iniciativas de emancipación a escala internacional. Sólo la
lucha social de masas puede sacar al pueblo de la crisis. Para
impulsarla es necesario desarrollar un trabajo de base de
concienciación y movilización.
El desafió para los movimientos sociales es lograr la convergencia de
las movilizaciones globales a escala planetaria y reforzar nuestra
capacidad de acción favoreciendo la convergencia de todos los
movimientos que buscan resistir todas las formas de opresión y
explotación.
Para ello nos comprometemos a:
* Desarrollar una semana de acción global contra el capitalismo y la guerra del 28 de marzo al 4 de abril 2009:
* Movilización contra el G-20 el 28 de marzo;
* Movilización contra la guerra y la crisis el 30 de marzo;
* Día de solidaridad con el pueblo palestino impulsando el boicot, las desinversiones y sanciones contra Israel, el 30 de marzo;
* Movilización contra la OTAN en su 60 aniversario 4 de abril; etc.
* Fortalecer las movilizaciones que desarrollamos anualmente:
- 8 de marzo: Día internacional de la Mujer
- 17 de abril: Día Internacional por la Soberanía Alimentaria
- 1 de Mayo: Día Internacional de los trabajadores y trabajadoras
- 12 de octubre: Movilización Global de lucha por la Madre Tierra
contra la colonización y la mercantilización de la Vida
* Impulsar las agendas de resistencia contra la cumbre del G-8 en
Cerdeña, la cumbre climática en Copenhaguer, la cumbre de las Américas
en Trinidad y Tobago...
Respondamos a la crisis con soluciones radicales e iniciativas imancipatorias.
Esta vergonzosa impunidad debe terminar. Los movimientos sociales reafirman aquí su activo sostén a la lucha del pueblo palestino así como todas las acciones de los pueblos del mundo contra la opresión.
http://movimientos.org/
Tags: MOVIMIENTOS SOCIALES, BELEM, SOCIALISTA, GADITANA