
Y Teofila dejo la soberbia
Y se fue a pasear
Y cuando ya cansada estaba
A Canalejas se fue a sentar.
Entonces recordó
Que ella la alcaldesa es
Y se puede reír de las gentes
Y menospreciar a la oposición.
A su mente vino
Los gritos del último pleno
Y como ella ordeno
Fue todo un orgasmo.
Si, un orgasmo de poder
Y sin querer soñó
Con una España nueva
Donde se puede pasear de nuevo
La foto del dictador.
Y cuando termino su café
Al ayuntamiento volvió
Que para eso viene poco
Y hay que aparentar
Que es muy trabajadora
Y que lo suyo lo hace
Solo por vocacion.