sábado, 16 de mayo de 2009

sábado 16 de mayo de 2009

Tomás Segovia: Premio Internacional de Poesía García Lorca















PALABRA POÉTICA CONTRA "LA MUERTE DEL HOMBRE"
El V Premio Internacional de Poesía García Lorca, Ciudad de Granada, viaja de nuevo al otro lado del Atlántico, a México, como ya ocurrió cuando lo hizo en pasadas ediciones de la mano de Blanca Varela o de José Emilio Pacheco.

 Y ahora de nuevo viaja a aquella orilla con Tomás Segovia, a quien se le ha entregado la media luna que es su icono, como también se hizo en su primera edición a Ángel González o, en la del año pasado, a Francisco Brines. Fue éste quien definió a Tomás Segovia, nacido también en Valencia en 1927, como "poeta de las dos orillas".

Tuvo que marchar a aquélla con el exilio republicano español tras la Guerra civil. Mexicano de adopción, el poeta ahora premiado recordó su autopercepción como "mar y navegante a la vez". Desde esa condición, ante el auditorio embelasado que le escuchaba en el granadino Carmen de los Mártires, jugó a "con-fundir" las dos orillas.

 Él, encarnando el "abrazo de los dos orillas" que con el premio se subrayaba, nos hizo viajar entre una y otra en esa barca del lenguaje que es el castellano, español hablado con una veintena de acentos que desde su polifonía forman su unidad. Subrayó que "es en la poesía donde el español ha seguido siendo más libre", a la vez que más abierto a la comunicación allende los particularismos.

Confesó Tomás Segovia la experiencia adolescente del arranque de su vocación literaria con un ejercicio escolar sobre García Lorca. Su figura, su poesía y su muerte son símbolo, dijo el poeta en medio de la noche primaveral que poco a poco nos envolvía, de cómo aquel "camino brutalmente sepultado" era "el buen camino".

Y en el camino de la más honda reflexión humanista, de profundo calado ético-político, nos puso nuestro poeta con su discurso. Hizo hincapié en cómo este premio recuerda a los exiliados, reconociendo que "sus historias están vivas, porque existían en el olvido". Y nos llevó al centro de la crisis contemporánea, más abajo de la crisis económica en que estamos, trayendo a colación el impacto de aquellas declaraciones de hace décadas sobre "la muerte del hombre" que siguieron a las anteriores sobre la muerte de Dios.

La cuestión es que tras aquella sentencia antihumanista siguió "el vacío", y en él se ha instalado el cinismo y la codicia que la derechización de la sociedad en los últimos tiempos han llevado al extremo. Cómo recobrar el sentido -así se titula uno de sus magníficos libros de ensayo editado recientemente por Trotta- es la cuestión que persigue Tomás Segovia a lo largo de su obra. Contra el sinsentido se alza la palabra poética, la poesía del desarraigo, de la intemperie, y la poesía amorosa, de la que Tomás Segovia es maestro. Los poemas que leyó al recibir el premio, "El extranjero" y "Asta bandera", son indicativos de esas vertientes de sus poemas.

Tomás Segovia, con libros como Luz provisional (1950), Cuaderno del nómada (1978), Cantata a solas (1985), Fiel imagen (1996), y ensayos como Poética y poema o Poética y profética, ha recibido múltiples reconocimientos a lo largo de su trayectoria, destacando varias ediciones del Premio Alfonso X de Traducción, el Premio Octavio Paz (2000) y el Premio Juan Rulfo (2005).

Tags: GARCIA LORCA, PREMIO, POESIA TOMAS SEGOVIA

Publicado por 26115 @ 15:03
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