Países ricos y Banco Mundial matan por hambre, mientras en Cuba florecen los cultivos urbanos
El capitalismo mundial mata por hambre a los países pobres como resultado de tres décadas de globalización neoliberal de los alimentos del mundo, mientras el Banco Mundial sigue aplicando recetas que agravan la hambruna en vez de resolverla. La excepción es Cuba, que ha hecho frente a la necesidad creciente de alimentos provocada por la destrucción de los huracanes con novedosos jardines alimentarios urbanos.
El sistema alimentario mundial vive una fusión estructural como resultado de tres décadas de globalización neo-liberal del mercado de alimentos del mundo, según un artículo publicado en www.Grain.org. La especulación en el mercado de materias primas influye en el precio de los granos, tal como ocurre con el precio del petróleo crudo: la única diferencia que es la gente tiene que comer, cueste lo que cueste.
Los países más pobres del mundo han sido forzados a abrir sus mercados y tierras al negocio agrícola global, a los especuladores y a las exportaciones alimentarias subsidiadas por los países ricos. Hoy, más del 70% de los llamados países “en desarrollo” son importadores netos de alimentos.
El precio del trigo subió más de 130% en 2007/08, en tanto el arroz duplicó su precio en Asia sólo en los primeros tres meses de 2008. El Programa Mundial de Alimentos de la ONU estima que los recientes aumentos de precios significan que otros 100 millones de personas nunca más podrán permitirse comer adecuadamente.1
Ernesto Carmona