lunes, 01 de junio de 2009

La historia satanizada



Por: María Elvira Bonilla  El Espectador de Colombia.
DESPUÉS DE LOS ATAQUES DEL 11 DE septiembre a las Torres Gemelas en Nueva York los árabes se convirtieron en una población francamente repudiada en el mundo occidental y especialmente en Estados Unidos y su órbita de influencia.

El presidente Bush, en su cruzada contra el mal, acolitada por su círculo de poder inmediato, los satanizó (“el eje del mal&rdquoGuiño al presentarlos como la mayor amenaza a la civilización.

Las maravillas de un país como Irak, cuna de civilización con referencias bíblicas con el paraíso terrenal, con las Mil y una noches de Bagdad y sus museos, majestuosos guardianes de tesoros ancestrales de la humanidad, no sólo de los iraquíes, fueron borradas del mapa en la delirante “cruzada contra el mal” de Bush-Cheney para, supuestamente, acabar con armas de destrucción masiva de Sadam Hussein.

Igual acomodo, desde el poder, presenta la versión oficial de la historia de España, que simplifica y unilateraliza hechos complejos, cargados de significación. Es una historia nacional española, que encarnan unos Reyes Católicos triunfantes, Isabel y Fernando, que con el poder de la espada y la cruz sacan de la historia española a dos de sus principales protagonistas de seis siglos de esplendor y civilización en tierras de Iberia, los moros y judíos, para culminar la reconquista española que dio origen a la unificación del reino de España.

Basta sólo unos momentos del deleite estético, del estímulo de los cinco sentidos que produce estar en la Alhambra de Granada, el maravilloso palacio de los Nazaries con sus refinados trabajos en estuco y madera, sus coloridos mosaicos, la armonía y el equilibrio de las formas arquitectónicas, que expresan un sentido desbordante pero sutil del goce de la vida, sin duda uno de los lugares más bellos del mundo, para constatar que la versión oficial de esa historia de vencedores y vencidos es, al menos, incompleta.

Como dice un proverbio popular tan antiguo como la Alhambra: “Dale limosna mujer, que no hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada”. Basta caminar por los suntuosos jardines del Generalife o los Alcázares de Sevilla o perderse en el bosque de columnas de la gran Mezquita de Córdoba o seguir la huella árabe en cualquiera de los llamados pueblos blancos de Andalucía, para confirmar que lo que había allí, cuando llegaron los españoles y se propusieron conquistar con el poder de las armas, el castigo y la cruz, era demasiado grande, era civilización no impuesta sino nacida de la convivencia cultural que fue Al-Andalus. Y da rabia que esa tolerancia civilizadora y creadora en todos los órdenes terminó en la hoguera de la Inquisición.

Por esas coincidencias de la historia, el mismo año, 1492, en que Cristóbal Colón llegó a América, los Reyes Católicos se tomaron Granada. Así, los españoles que llegaron a América por la ruta de Cadiz y Sevilla, traían ocho siglos de cultura árabe asentada en Andalucía, y fueron ellos precisamente los que moldearon nuestros países. Un cultura, la musulmana, y un pueblo, el árabe, que antes que satanizar merecen reconocimiento.


Tags: CADIZ 2012, LIBERTAD, IZQUIERDA, SOCIALISTA, ARABES

Publicado por 26115 @ 11:26
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Publicado por Invitado
lunes, 17 de agosto de 2009 | 20:56
Por mucho que uno no quiera Satanizar la cultura Árabe. Se da de cara con la realidad. Una de las más convincentes es que muy pocos de los que han mamado la cultura Occidental soportaría vivir en un pais Árabe.