domingo, 14 de junio de 2009
Maceo y Che: Una carga al machete, una peña y un fusil    
Por Lydia Esther Ochoa  / domingo  14 de junio de 2009 /  lydiaesther@radioangulo.icrt.cu


(Jun. 14) Una fecha dentro de un calendario especial une nombres y épocas, hazañas y decoro. Antonio Maceo y Ernesto Guevara, dos hombres nacidos para combatir la injusticia en pos de la libertad, que hicieron del amor a la humanidad una virtud y del heroísmo un deber para la búsqueda del reino de la justicia en la Tierra. El 14 de junio de 1845 nació en Cuba el hijo del arriero, y el 14 de junio de 1928 nació en Argentina el hijo del abogado. Ni en Oriente ni en las Pampas supieron entonces que estos sitios serían conquistados por dos soldados del amanecer, que tomarían el sendero más tortuoso y peligros hacia la cumbre.

Los límites del tiempo rompieron fechas y fueron como dos hermanos en siglos diferentes, Quijotes de la adarga al brazo y los ideales a flor de piel bajo la armadura del coraje. Maceo y Che dos nombres que resumen una historia, donde la gloria cabalgó con Rocinante más allá de los molinos para hacer retroceder a los gigantes.

Antonio Maceo
Antonio Maceo
En la provincia de Holguín, como en toda Cuba, reciben homenajes en las aulas y en las fábricas, en los surcos y en las trincheras, y hay sitios donde la evocación es continua, especialmente en el poblado y en el central que llevan el nombre de Antonio Maceo, y la fábrica de níquel Ernesto Che Guevara, de la ciudad de Moa.

La urbe de los parques también tiene lugares de evocación permanente, la calle Maceo y el monumento que recuerda la postura viril y la intransigencia revolucionaria del General Antonio en la Protesta de Baraguá, y el conjunto escultórico “Imágenes”, que presenta al Che vencedor de la muerte.

El 14 de junio fue el día que marcó las huellas del Titán de Bronce y el Guerrillero Heroico, y 83 años entre los dos nacimientos fue el tiempo, de un siglo a otro, que conjugó el deber como exaltación de las virtudes. La marcha indetenible y la grandeza, una carga al machete, una peña y un fusil eran sus símbolos.

Maceo y Che dos combatientes arrinconando siempre al enemigo, protagonistas de una historia de heridas y cicatrices, de espinosos senderos y empinadas cumbres que ellos nunca quisieron contar. Lo hicieron los poetas y los oradores, los artistas y los músicos, los obreros y los escolares quienes supieron bautizarlos con la misma agua y la misma luz.

Tags: CHE, GUEVARA, MACEO

Publicado por 26115 @ 13:23
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