Tina Asmus, que así se llama la mujer, recibió hace unos días en el buzón una advertencia de la Policía para que retirara los dos inodoros. Y citando una ordenanza municipal le recuerdan que en caso de no hacerlo se enfrenta a una multa de entre 25 y 500 dólares diarios.
"Esto es una caza de brujas. Hay alguien a quien no debo gustarle", afirma a un diario local la indignada Tina, quien también ha 'plantado' un fregadero en el jardín y no tiene la más mínima intención de retirar sus peculiares macetas.
El alcalde de Lakemoor cree que todo el mundo debería saber para qué están hechos los inodoros. "Yo no compro mis piezas de arte en Home Depot", afirma Todd Weihofen, que para más señas es fontanero de profesión.
"Creí que podía ser algo divertido", añade Tina, quien asegura que al final del día es mucha la gente que pasa por delante de su jardín y se carcajea al ver sus plantas. Pero parece que a alguno de sus vecinos no les hace tanta gracia.