Altermundo
Arrasando los mares del mundo. Las prácticas.
Pescanova ni es una empresa modelo, ni el modelo de empresa que el mundo precisa. Pescanova es una depredadora, un paradigma de la globalización y una experta de la deslocalización.
Para muchos gallegos y gallegas es una vergüenza y una ofensa que esta trasnacional lleve el nombre de Galicia en su ADN fiscal, pues el fisco parece ser el único que importa aquí. Bien lo dice el director de Veterinarios sin Fronteras refiriéndose a Pescanova: “Muchos son los premios que se otorgan hoy en día, pero, que yo conozca, no existe ninguno especializado en laurear a las empresas y corporaciones que mejor saben sacar rendimiento a los principios neoliberales que rigen en el mundo, a saber: maximizar por encima de todo los beneficios, competir sin límites ni protección, universalización del intercambio comercial y liquidación de las culturas autóctonas. Pescanova, con todas las dificultades que supone abrirse camino desde una economía fuera del G8, es decir, fuera de la liga de los galácticos, ha empleado las mejores tácticas para merecerse el premio en cuestión y ponerse a la altura de cracks como Nestlé, Monsanto o Exxon, en un sector tan poco puntero como es la pesca. Doble mérito.”
La multinacional gallega, cuya estrategia es desde hace años la de establecer empresas mixtas en terceros países con regulaciones ambientales, fiscales y laborales muy endebles –o inexistentes–, como Namibia (donde es el primer inversor extranjero), Mozambique, Chile, Honduras o Guatemala (sin mencionar la vergüenza de Portugal), ha contribuido como ninguna otra a destrozar los caladeros del mundo. Esto es lo que denuncia Kiko Ortiz, del Observatorio de la Deuda y la Globalización: “El modelo de empresas mixtas y venta de derechos de pesca (a los que en muchas ocasiones se acude para poder obtener recursos y hacer frente así al pago de la deuda externa), puestas en marcha mayoritariamente en África, saca a la luz problemas de gran envergadura.
En Senegal, por ejemplo, este modelo ha eliminado en 15 años la pesca local, y con ella el principal medio de obtención de proteínas en ésta región de África. Se ha acabado con el equilibrio sociocultural de la región y con el medio de vida de 47.000 pescadores artesanales en Senegal. Y estos son procesos irreversibles que las empresas que los generan no pueden solucionar”. Conviene señalar, que los aproximadamente 5000 o 6000 puestos de trabajo que Pescanova tiene en el mundo, no pueden, por pura lógica, absorber el empleo destruido por estas prácticas, y mucho menos la autonomía y soberanía alimentaria de estas poblaciones.
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