jueves, 25 de junio de 2009
DOSIS
El número de adolescentes valencianas vacunadas contra el virus del papiloma humano, causante del cáncer de cuello de útero, se ha reducido en más de la mitad. El descenso, que ya se observó entre la primera y la segunda fase, se ha acentuado al llegar el momento de la tercera dosis. La caída de las vacunaciones se ha producido de forma paulatina desde que en febrero aparecieran dos casos de posibles efectos adversos al fármaco, que comenzó a administrarse en noviembre.

Según los datos de la Conselleria de Sanidad, la primera dosis la recibieron 18.659 adolescentes, el 79,14% de la población destinataria del medicamento, las adolescentes de 14 años. La segunda se administró a 17.047 niñas, el 62,3%. La tercera, hasta el momento, se ha aplicado a 8.036 jóvenes, el 34,09% del total.

El departamento del Consell reconoce que la tercera fase «de momento ha caído bastante», pero añade que el plazo para recibir la tercera dosis sigue abierto y que se se ha ampliado hasta octubre. Este dato contrasta con la información que se facilitó al inicio de la campaña de vacunación.

En aquel momento las autoridades sanitarias señalaron que la campaña se desarrollaría a lo largo del curso escolar y la finalización de la misma -tres fases- tendría lugar en junio. Con ello se facilitaba la localización de las adolescentes.

Entre la información dada entonces y la que ahora ofrece la Conselleria de Sanidad se observa un cambio de criterio en torno a los plazos de vacunación. Sanidad explica que la prórroga concedida a la tercera fase va ligada a la decisión de que el fármaco no se administre en los colegios, sino en los centros de salud. Ante este cambio consideran que como las clases ya han finalizado, «para los padres resulta más cómodo pedir cita en el centro de salud para que vacunen a sus hijas».

¿Qué ocurrió para introducir esta modificación? Según la Conselleria, se adoptó la medida de que las niñas se desplazaran a los ambulatorios, y no el personal sanitario a los colegios, «para ofrecer más tranquilidad a los padres». Esta decisión llegó después de que surgieran en Valencia dos casos de posibles efectos adversos a la vacuna, los de Raquel y Carla.

Ingresos en febrero
La campaña de vacunación comenzó el 3 de noviembre. La primera fase se administró con total normalidad, sin embargo, llegado el mes de febrero, cuando ya había comenzado a administrarse la segunda dosis, surgieron los casos de Raquel y Carla.
Estas dos adolescentes tuvieron que ingresar en el Hospital Clínico de Valencia aquejadas de convulsiones. Su estado obligó a los especialistas a trasladarlas a la UCI en distintas ocasiones. Finalmente recibieron el alta, si bien Raquel todavía sigue un tratamiento de rehabilitación, según señalaron fuentes de su familia.

El ingreso hospitalario de las dos niñas llevó a la suspensión temporal de la vacunación. Cuando se reanudó la administración del fármaco ya se observó que el ritmo de niñas que se acercaban a vacunarse se estaba ralentizando. De hecho, el primer día de reanudación sólo 24 adolescentes acudieron a administrarse la vacuna contra el virus del papiloma.

Poco a poco se fue recuperando la afluencia, pero ya en la segunda fase no se consiguió alcanzar el resultado de las 18.659 vacunas que se aplicaron en la primera. La diferencia entre una y otra dosis, así como la que arroja el resultado de la tercera, muestra que muchas adolescentes no han acudido a la segunda y tercera cita con la vacuna.

En este sentido, Sanidad señala que los expertos han recomendado completar todo el tratamiento para alcanzar la efectividad del medicamento. «No se garantiza que con menos de las tres dosis tenga eficacia». Además, puntualizaron que los expertos han indicado que el fármaco se puede administrar «en un plazo máximo de un año».

Para afrontar la campaña de vacunación la Conselleria de Sanidad adquirió 75.000 dosis, 25.000 para cada una de las fases. En la compra del fármaco se invirtieron 5,7 millones de euros.

Hasta el momento en la Comunitat se han aplicado 43.742 dosis en las tres fases, y por tanto, quedan pendientes 31.258. Desde el departamento del Consell aseguran que podrán seguir administrándose las dosis adquiridas «siempre que no se rompa la cadena de frío de su conservación».

Cada una de las tres dosis cuesta 155 euros, lo cual supone un coste total de unos 500, que la Generalitat ahorró a las familias, ya que ofrece el fármaco de forma gratuita. Su administración no es obligatoria, son los padres quienes autorizan que sus hijas reciban el tratamiento.

Descenso en toda España
La caída del número de adolescentes que se han vacunado no es algo aislado en la Comunitat. Esta situación se ha observado de forma generalizada en España. Recientemente el médico y coordinador del Grupo Español de Vacunas del VPH, Javier Cortés, explicó que la mitad de las jóvenes españolas dudan si completar el proceso de vacunación, después de los dos supuestos casos de efectos secundarios adversos que se produjeron en la Comunitat.

Cortés, según informó Europa Press, aseguró que los casos surgidos en Valencia suscitaron un «enorme ruido mediático», cuando en realidad se trataba de «acusaciones infundadas» cuya relación entre causa y efecto ha sido «firmemente rechazada».
En su intervención, el Coordinador del Grupo Español de Vacunas también recordó que la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia Europea del Medicamento y el propio Ministerio de Sanidad y Política Social español han descartado que las vacunas puedan producir afectos adversos.

Cortés explicó las diferencias entre comunidades autónomas respecto a la vacunación, desde aquellas que realizan campañas a niñas en edad escolar en los centros educativos, hasta aquellas que la administran en los centros de atención primaria únicamente a petición de las jóvenes.

Andalucía sería la comunidad que presenta peores datos, según el experto, con una cobertura alrededor del 30 % de la franja de edad de 13 y 14 años, mientras que en Cataluña, donde se administra la vacuna en las escuelas, la cobertura es del 90 %.

En opinión de Cortés, se trata de un «problema grave que refleja la falta de compromiso» de la Administración pública andaluza, acerca de la provisión de un fármaco cuyas tres dosis superan los 400 euros.

lgarces@lasprovincias.es

Tags: VACUNA, PAPILOMA

Publicado por 26115 @ 8:34
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