sábado, 27 de junio de 2009

Comunidad Valenciana

Las entidades financieras inundan el mercado inmobiliario de viviendas de menos de 120.000 euros y segunda residencia
 
El Santander ofrece tres pisos en Valencia y los promotores le han entregado decenas.
El mercado inmobiliario en la Comunitat Valenciana está sesgado por las pretensiones de los bancos y cajas de ahorro que ni mucho menos sacan a la venta todos los pisos que tienen.

 Encontrar en la ciudad de Valencia una vivienda por menos de 120.000 euros es terriblemente sencillo. Hay que aceptar que el inmueble lleve más de 20 años construido o que se trate de una segunda residencia de playa. Si se bucea entre las decenas de opciones que ofrecen bancos y cajas de ahorros en sus páginas web creadas o rellenadas durante los tres últimos meses se encontrará multidud de ejemplos. Sin embargo, dar con pisos nuevos ubicados en alguno de los barrios punteros de la ciudad es harto complicado.

En Valencia, en la rotonda de General Avilés con Maestro Rodrigo, la promotora Fbex levantó una promoción de lujo con la pretensión de vender las viviendas a 6.000 euros el metro cuadrado. Era el cenit del boom inmobiliario y su competencia había levantado un barrio entero de complejos con piscina y creado la marca «Nou Campanar». Menos pretenciosos, el resto de promotores llegaron a vender sus pisos a 3.600 euros el metro cuadrado. «Cuando vimos los precios de Fbex todos pensábamos que estaban locos, que el boom no daría para tanto», comenta un comercial de una promotora nacional con peso en la Comunitat.

Al final, esta promoción, financiada por Banesto, ha acabado entregada al banco a cambio de la deuda contraída ante la imposibilidad de vender estos pisos. Hace menos de un mes, la entidad presidida por Ana Patricia Botín aplicó un descuento del entorno del 20% a sus viviendas en la Comunitat provenientes de embargos (pisos antiguos en barrios obreros y pedanías) mientras que mantuvo las tarifas de sus pisos de lujo a pesar de tener, en algunas promociones, cero ventas en los últimos meses.

También decidió seguir sin vender las viviendas de edificios como el de la rotonda de General Avilés con Maestro Rodrigo de la ciudad de Valencia.

Esta estrategia es común en el resto de entidades financieras. Bancaja rebaja casi semanalmente alguno de sus pisos viejos embargados mientras que su promoción en la plaza Tetuán de Valencia mantiene los áticos a millón y medio de euros cada uno sin que se produzca descuento alguno. Actitudes parejas mantienen el resto de cajas de ahorro con peso en la Comunitat. «El Santander tiene muchos pisos, yo le he dado promociones enteras y no soy ni mucho menos el único», comenta a este periódico un prestigioso promotor de Valencia.
Por contra, los comerciales de Altamira Santander Real State (inmobiliaria del banco) comentan a los clientes que viviendas obra nueva de calidad en la Comunitat sólo tienen «tres pisos de una habitación en Valencia» y que no saben «cuándo saldrá todo lo que tiene el banco».

Aunque es mucho más complicado de cuantificar, la actitud de reservarse los pisos más lujosos también se detecta entre los particulares. José Luis Dionisio, subdirector general y director de organización de Bankinter en la Comunitat Valenciana y Murcia, explica a LAS PROVINCIAS por qué se da la sobreoferta de pisos baratos y la reducción en el sector de viviendas de gama alta. «Hay una masa de casas de gente que quieren vender pero que no se van a desprender de sus inmuebles si el precio baja mucho. Luego está el que necesita vender. Éste acepta ofertas con el 30% de descuento», afirma Dionisio, que explica que aquel con inmuebles de gama alta tiene «más capacidad de aguantar la crisis» que el que vive en los barrios obreros.

El directivo de Bankinter expone un ejemplo habitual: «¿Me gustaría vender una casa que tengo? Sí. ¿La voy a vender por debajo del precio que me he fijado? No. De estos casos hay miles porque pueden seguir pagando la casa en la que viven y no necesitan el dinero».
Este modo de actuar se confirma al hablar con inmobiliarias como Grupo 90 o Casas del Mediterráneo. «Este piso no se va a bajar de precio, los dueños tienen dinero de sobra», comenta un comercial tras visitar un piso de 150 metros cuadrados en un residencial próximo Maestro Rodrigo. «Este piso (situado en la plaza Cánovas) no lo vamos a vender. Ahora sería regalarlo y para eso todos los de la familia hemos decidido quedárnoslo y esperar», explica Roberto, un vecino de Valencia contactado por este periódico.

Dosificar la oferta
La estrategia es dosificar las ofertas de pisos baratos, que ya hay muchos sin vender, y retener al máximo los que, en caso de recuperación del mercado, pueden propiciar jugosas plusvalías. El director general del portal inmobiliario pisos.com, Miguel Ángel Alemany, desvela a LAS PROVINCIAS: «Estamos negociando la publicación en nuestra web de toda la oferta inmobiliaria de una caja. Nos han dicho que tienen 5.000 inmuebles en toda España pero sólo quieren sacar a la luz 1.000».

Entre los que se verán en breve publicados no están las joyas de la caja de ahorro. «Habrá pisos muy interesantes pero lo mejor de lo mejor se lo guardan», asegura.

Esta opción de guardarse los inmuebles más apetitosos e intentar liquidar los que más competencia tienen en el mercado se convertido en dinámica entre las grandes promotoras durante los últimos meses. Ya en el Primer Mercat de la Vivenda, feria inmobiliaria organizada por LAS PROVINCIAS Multimedia el pasado mes de abril, Metrovacesa redujo los precios de sus viviendas de playa en Almenara a 65.000 euros mientras que sus pisos de renta libre en el PAI de las Moreras (junto a la Ciudad de las Artes y las Ciencias) mantenían sus precios impasibles a la crisis de la vivienda.

Tags: BANCO, VIVIENDAS, ESPECULACION, VALENCIA

Publicado por 26115 @ 12:11
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