FELIPE ARMENDÁRIZ/J.F.MESTRE. DIARIO DE MALLORCA PALMA.
Felipe Ferré, ex edil del Partido Popular en Lloseta imputado en el caso Scala, una presunta trama de corrupción político-empresarial en torno al Consorci per el Desenvolupament Econòmic de les Illes Balears (CDEIB), ha aportado nuevos indicios contra la cúpula del Institut Balear de Turisme (Ibatur) en el anterior Govern del PP.
En 2006, Ferré gestionó 300.000 euros del Ibatur y 240.000 euros del CDEIB en un esperpéntico proyecto llamado Honey Moon, que combinaba bodas de parejas de novios chinas en Balears y un concurso televisivo en China.
Ferré compareció hace unos días ante la jueza de instrucción 4, Piedad Marín, que se disponía a elevar al Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJB) el sumario del caso Scala, de cara a la imputación más avanzada y al enjuiciamiento de Josep Juan Cardona, ex conseller de Comercio, ex president del CDEIB y actual diputado del PP, y aportó numerosos indicios contra dirigentes de su partido en el último Govern de Jaume Matas.
Estas nuevas pistas, que el imputado habría facilitado a la fiscalía anticorrupción a cambio de una rebaja en su posible condena, están siendo seguidas a un ritmo frenético. La magistrada ha abierto una nueva pieza separada secreta y en ella ya ha interrogado a varios encausados.
En el caso Scala ya se investigaba bajo qué circunstancias el Ibatur dio 300.000 euros a Ferré para el proyecto Hooney Moon. La iniciativa supuso un fracaso rotundo y estuvo a punto, según consta en el sumario, de suscitar un escándalo y una intervención policial, dado que Ferré falseó supuestamente un documento bancario para justificar un agujero de casi 250.000 euros de fondos de la conselleria de Comercio.
Según declararon Ferré y su ex socio Arnaldus Mateo Van der Hurk ante la jueza, fueron el entonces conseller de Turismo, Joan Flaquer, y el gerente del Ibatur, Raimundo Alabern, los que dieron el visto bueno al proyecto y viajaron a China para mantener contactos y promocionar el proyecto en Pekín.
Todo fue un fiasco y únicamente se hizo un simulacro de boda de ocho parejas chinas en el castillo de Bellver. Ahora Ferré ha aportado más datos que involucrarían a la cúpula del Ibatur en irregularidades.
Flaquer y Alabern no están imputados en el sumario del caso Scala.
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