Una plataforma pide el Príncipe de Asturias para el Poeta.
La Voz de Salamanca/02-07-2009

En 1965, la escritora Anna Seghers propuso a los asistentes de un Congreso que celebraban en Weimar, visitar Buchenwald, el famoso campo de exterminio nazi.
Contemplando sus instalaciones, uno de ellos, Pablo Neruda, puso sus brazos sobre los hombros de un español, ex preso político, the poet of Franco’s jail (como se le conocía en Europa) y le dijo: “es increíble que a un hombre que ha vivido y sufrido lo que tu, todavía le queden lágrimas…”.
Se habían conocido dos años antes, en Chile, en su casa de Isla Negra, donde tuvieron una larga velada. Entonces, tras escuchar su historia estremecedora, Neruda le dijo: “Somos unos insensatos, si hubiéramos encendido una grabadora, tendrías la base de un libro estremecedor”. Y añadió: “No debes tardar mucho en escribirla… Porque lo que no se escribe, se olvida”.
El protagonista y contertulio de aquella historia era Marcos Ana: “la voz de los presos del franquismo”. Pero a él le urgía más denunciar la situación de los presos que escribir su tragedia personal: “Ahora es imposible, Pablo, me debo a mis hermanos encarcelados…”.
Él era el preso político que más años pasó en las cárceles de Franco, casi veintitrés. Allí le fue robada toda su Juventud y buena parte de la madurez, ingresó a los 19 años y salió a los 42. Durante muchos años, sus amigos, y algún cineasta, le presionaron para que escribiera su historia.
Él siempre lo rechazaba, por “humildad o pereza”. Por fin la escribió hace apenas dos años: “Decidme cómo es un árbol. Memorias de la Prisión y de la vida. “Lo he escrito pensando especialmente en la juventud” dice este joven salmantino de 89 años. En la reciente Feria del Libro de Madrid lo estaba firmando. A su lado había un letrero: “El libro que Almodóvar llevará a la pantalla”.