EL PODER Y EL GOBIERNO (LO QUE MUESTRAN CAMPS Y RAJOY)
Toca hacer un acto de fe en nuestro Estado democrático de derecho, reforzar esa fe con recursos ante el Tribunal Supremo, manifestarla diciendo de corazón que acatamos las sentencias y que expresamos nuestro mayor respeto por todos los tribunales de un poder judicial independiente, incluido el Tribunal Superior de Justicia de Valencia, el que ha archivado el caso de Camps y otros altos cargos del PP imputados por cohecho debido a los regalos en especias bajo forma de trajes recibidos de empresas y empresarios de la trama Gürtel (Correa.
Historia conocida de todos, también ese final de sobreseimiento que a decir verdad era esperado, empezando por Rajoy, que por eso estaba tan tranquilo apostando a bombo y platillo por Camps, su apoyo inquebrantable desde aquel Congreso de Valencia, tierra donde el Cid, después de muerto, ganó importantes batallas: todo un antecedente medieval de las posteriores batallas político-mediáticas del siglo XXI. ¡Quién se lo iba a decir a Rodrigo Díaz de Vivar cuando exigió juramento -y de camino le ofreció lealtad- a Alfonso VI de Castilla en Sta. Gadea de Burgos! Hay lealtades que resucitan a los muertos y, si no, que se lo digan a Camps, o al mismo Rajoy.¿Qué decir, cuando se puede decir tanto y cuando hay que decir a la gente que no se acuerden en demasía de aquel reciente alcalde de Jerez, tan sentencioso?
Lo que se puede decir, políticamente hablando, es que unos tienen el poder, hasta cuando no gobiernan, y otros tienen solamente el gobierno. Es algo que la izquierda tendría que decirse todos los días, y más cuando está en el gobierno. Todo lo demás son ingenuidades, como bien sabía Salvador Allende y lo decía cuando gobernaba.
¿No es tener mucho poder el mantener estrechas relaciones que anuncien por dónde pueden ir resoluciones judiciales? ¿No es tener mucho poder mantener vivo un coro mediático que se haga eco de las cuitas propias, incluso de las calumniosas acusaciones de inquisición a quien ninguna culpa tiene en el asunto? ¿No es tener mucho poder irse de rositas cuando se ha mentido en público y ocupando un cargo político del máximo nivel? ¿No es tener mucho poder el tener un Trillo como máximo muñidor del Reino, cuando hace mucho que tenía que haber dimitido? ¿No es tener mucho poder, aunque sea prestado, para lograr que ni la estética se erosione cuando falta la ética? Todo ello es cuestión de poder, por más que la resolución del mencionado Tribunal sea conforme a derecho.
¡Qué ancha es la ley cuando se tiene poder! Y por otro lado se tiene el gobierno, cuando hay que andar bien espabilado para que no mengüe su poder. Para ello hace falta abundar a diario en el análisis de la realidad: ¿de dónde salen quienes ocupan las distintas instancias de poder en una sociedad? ¿Qué relaciones mantienen entre ellos? ¿Qué conexiones existen entre quienes ocupan los distintos poderes en la sociedad, en la economía, en el Estado? ¿Cuál de esos poderes es determinante en cada caso, es decir, cuál tiene mayor fuerza para condicionar a los otros? ¿O es que todo ello deja de ocurrir en una democracia, aun cuando esa democracia no sea perfecta?
¡Qué incordio de preguntas! ¡Parecen hechas desde un manual de materialismo histórico! ¡Lo malo es que ahora sólo circulan manuales de marketing electoral y eso no alcanza ni para la publicidad! Otros, los que tienen poder hasta cuando no gobiernan, y más si gobiernan aunque sea en una comunidad autónoma, se han quedado con el santo y seña de la agitación y la propaganda.
José Antonio PerezTapias
Diputado IS-PSOE
http://argumentosptapias.blogspot.com/
Tags: CORRUPCION, POLITICA, CAMPS, RAJOY