Tras meses de denuncias, advertencias y tratamientos botánicos, el centenario drago de las Puertas de Tierra fue declarado como un árbol muerto por los expertos que han trabajado durante todo el año en su recuperación.
Afectado por diversos hongos, los expertos consultados por el Ayuntamiento admitieron ayer que la lucha por conservar un trozo de la historia natural de la ciudad ha sido vana. El árbol que acompaña la estampa de las Puertas de Tierra ha muerto en el 90% de su estructura y, por tanto, se considera irrecuperable. Los fitopatólogos externos a los que se ha encomendado el tratamiento del ejemplar, también han remitido un informe sobre el estado del árbol, en el que se certifican su fin.
Durante la última y definitiva evaluación, conocida ayer, se confirmó la muerte de la práctica totalidad de su parte aérea (ramas) y otros síntomas que ratifican que el ejemplar ya no está vivo. La causa final ha sido un ataque masivo de hongos de diversas especies, uno de los más activos es el armillaria. «El estado morfológico hace incluso dudar de la estabilidad de la planta y especialmente de determinadas ramas», por lo que el escrito de los expertos recomienda «la tala del ejemplar».
El área de Medio Ambiente, según este dictamen, va a proceder en los próximos días a su retirada, para posteriormente cambiar toda la tierra en la que se enclava el ejemplar, ya que se encuentra infectada.
Una vez que el parterre ubicado frente al monumento se encuentre libre de hongos, se procederá a plantar un nuevo de drago.