Según desvela hoy EL MUNDO, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comunicó a su equipo que había decidido hacer frente al chantaje de Prisa. “Desde hace semanas, desde el verano, lo esperábamos y el propio Zapatero nos lo advirtió”. Así se explica desde Moncloa la tormenta que se ha desatado sobre el presidente del Gobierno después de la aprobación, tras muchos meses de retraso, del real decreto ley que da luz verde a la TDT de pago, una norma que perjudica al grupo Prisa, tradicionalmente afín a los socialistas.

A la presión y los ataques ha respondido Zapatero: “No aceptaré chantajes; si alguien quiere mandar en este país que se presente a unas elecciones”. Las fuentes consultadas por este rotativo aseguran que el presidente se refiere con ello tanto a las presiones de Prisa como a las de viejos nombres del PSOE que siempre han tendido a menospreciarle. La guerra estaba prevista en La Moncloa desde agosto, y desde el Ejecutivo se achaca la guerra desatada por Prisa a los problemas económicos por los que atraviesa el grupo encabezado por Juan Luis Cebrián y a la actitud que ha mostrado Zapatero ante las “presiones” que se han ejercido sobre él para que no interviniera en el terreno de los medios de comunicación.
Hace tres semanas, el gabinete analizó la situación y ninguno de los presentes en la reunión dudó de que ante la inminente votación en el Congreso del decreto de la TDT de pago, la guerra se desencadenaría sin cuartel. Se analizaron las posiciones de los miembros del Gobierno, se sopesaron las consecuencias de los ataques informativos que se venían encima y se cruzaron datos acerca de los contactos mantenidos por los responsables del grupo de comunicación con políticos de todos los signos, a fin de que en el Parlamento la votación del polémico decreto se saldara con un ‘no’. Incluso se llegó a calcular la resistencia de los tres miembros del Ejecutivo más proclives a dar cuartel al grupo mediático: el vicepresidente tercero, Manuel Chaves; el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba y el titular de Fomento, José Blanco: Frente a todas esas dudas se ha impuesto la decisión de Zapatero de no aceptar “chantajes”, ni desde el Grupo Prisa, ni desde la vieja guardia socialista.
EL MUNDO 1, 4