El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, dijo ayer que los delitos de corrupción "deben ser especialmente perseguidos", porque no sólo quebrantan la ley, sino también "los cimientos de un sistema democrático".
En este sentido, avanzó que "en muy breves fechas" se remitirá la reforma del Código Penal al Congreso de los Diputados, en la que "se establece todo un cuadro de medidas punitivas en materia de corrupción, medidas que están en línea con la decisión marco aprobada por la UE en muchos casos".
Caamaño aseguró que la reforma será “sumamente útil para atajar este mal, que es una de las peores circunstancias que se pueden dar en un Estado democrático".
Tags: CORRUPCION, POLITICA, ESPAÑA