Los piratas somalíes perpetraron ayer nuevos ataques. Un carguero chino fue abordado en aguas del golfo de Adén, cerca de la costa de Yemen. El barco secuestrado cargaba 36.000 toneladas de trigo con destino a Irán. Paralelamente, los piratas intentaron secuestrar un petrolero británico, pero lo impidió una patrullera alemana. Esta madrugada, hora española, un pesquero tailandés fue atacado por dos lanchas rápidas que abordaron la nave.
Entretanto, el superpetrolero saudí Sirius Star, secuestrado el pasado domingo, atracaba en un puerto somalí a la espera de cobrar el rescate.
La OTAN dijo ayer que no va a desviar a ninguno de los cuatro barcos de guerra que tiene en el golfo de Adén. "Su mandato no es liberar navíos ya secuestrados y sus tripulaciones, sino disuadir a los piratas", explicó el portavoz James Apparthurai en Bruselas