miércoles, 25 de noviembre de 2009

26 noviembre del 2008

La ministra de Educación, Mercedes Cabrera, defendió ayer la autonomía de los colegios "a la hora de tomar decisiones" sobre la presencia de símbolos religiosos en las aulas. En relación con la sentencia judicial que obliga a retirar los crucifijos de un colegio público de Valladolid, Cabrera manifestó que son los centros escolares los que mejor conocen "qué tipo de alumnos tienen", por los que deben ser ellos quienes resuelvan estas cuestiones. La ministra arguyó que en ocasiones "establecer normas generales de carácter obligatorio, en lugar de resolver problemas, lo que hace es crearlos".

En una entrevista en ABC, Cabrera señala que la sentencia respalda el derecho de los padres a solicitar que se retiren de las aulas los símbolos religiosos. Además, apunta que la retirada de simbología religiosa en los colegios ha vivido en los últimos años "un proceso muy generalizado" y que éste se ha realizado "con toda normalidad", como corresponde "tanto a los principios constitucionales" como al hecho de tener "una población cada vez más heterogénea con creencias muy diferentes".


El vicesecretario general del PSOE, José Blanco, se mostró partidario de que en los colegios no haya crucifijos, pese a que declaró su condición de creyente. Para Blanco, el Estado español es "aconfesional", lo que implica respetar "las ideas y las creencias de todo el mundo".

El presidente del Congreso, José Bono, manifestó que en España hay suficiente experiencia democrática y sentido común "para no darnos golpes a costa de la religión".

Desde el PP, la secretaria general, María Dolores de Cospedal, expresó su respeto por el fallo judicial, si bien remarcó que a los populares "no les molesta en absoluto" la presencia de crucifijos en las clases.

El presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, explicó que no puede compartir la parte de la sentencia en la que se considera al crucifijo "un elemento de agresión, de vulneración de derechos y libertades". En su opinión, estas cuestiones se han resuelto hasta ahora "de forma muy eficaz" otorgando autonomía a los centros.

Entretanto, el grupo parlamentario de Esquerra Republicana, IU e ICV presentó ayer en el Congreso una proposición no de ley en la que insta al Gobierno a "adoptar las necesarias medidas legislativas, reglamentarias y de cualquier otra índole para garantizar la aconfesionalidad del Estado en todos sus ámbitos y la inexistencia de símbolos religiosos en sus edificios".

Por su parte, el arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo, opinó que la erradicación de un signo tan arraigado en la cultura española, como es el crucifijo, "no favorece la convivencia" y subrayó la importancia de "respetar" todos los símbolos, sean de la religión que sean.

Los diarios reflejan diferentes valoraciones en relación con la polémica sobre el crucifijo. EL PAÍS destaca que "el Gobierno da autonomía a los centros para poner crucifijos". EL MUNDO resalta que "el PSOE aplaude la retirada del crucifijo" y "el PP se limita a decir que 'no molesta'". LA RAZÓN dice que la retirada de crucifijos "enfrenta a Educación y el PSOE", y pone en contradicción las declaraciones de Cabrera y Blanco. Por su parte, PÚBLICO vincula la polémica sobre el crucifijo con las declaraciones de Rouco sobre la memoria histórica y titula en primera: "Los obispos y el PP defienden los crucifijos y el olvido".


Tags: CRUCIFIJO, CABRERA, EDUCACION

Publicado por Desconocido @ 19:18
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