El 2 de enero supuestamente se conmemora la victoria de una raza sobre otra, es decir, de los euro-españoles frente a musulmanes y judíos orientales. Supuestamente es el triunfo de la Europa cristiana frente al Oriente musulmán y judío. Sin embargo, la realidad es que en aquellos momentos no había diferencias raciales sino religiosas y culturales.
En la actualidad, la celebración del 2 de enero en Granada es reivindicada por los sectores más beligerantes de las teorías del choque de civilizaciones; con la conquista cristiana vendría la libertad frente a una pretendida opresión árabe-musulmana.
El 2 de enero es considerado por estos sectores como un ejemplo, como un momento en el que reivindicar el sometimiento de Oriente a Occidente, y la superioridad de sus valores y de su cultura frente a la barbarie del islam.
La celebración de 2 de enero vendría a justificar teóricamente según esos sectores todos los frentes abiertos en la guerra de los Estados Unidos contra el terrorismo, desde a Afganistán hasta a Irak, y quien sabe si próximamente el Yemen.
Para el fascismo español que se manifiesta cada año en la Plaza del Carmen granadina es la reivindicación de la supuesta pureza de la sangre española cristiana.