domingo, 24 de enero de 2010
Sonsoles quiere dejar La Moncloa
 
La esposa del presidente está cansada de su vida de privaciones y ansía que su familia recupere la calma de antaño. Sus más allegados creen que este será el último mandato de Zapatero.

ANTONIO RODRÍGUEZ arodriguez.tiempo@grupozeta.es
22/01/10
Ellla ha estado detrás de su marido en cada decisión importante que ha tomado y esta vez no será una excepción. De ahí que en Ferraz sepan que Sonsoles Espinosa es la persona clave para saber si el presidente del Gobierno se postulará para un tercer mandato en 2012. Ya en la primavera del año 2000 pasó algo parecido, cuando varios jóvenes del aparato socialista empezaron a organizar el asalto a la Secretaría General del PSOE desde la corriente interna de Nueva Vía.

Llegado el momento crítico, José Luis Rodríguez Zapatero tenía claro que debía que dar un paso al frente, pero hizo una advertencia a varios de sus compañeros de aventura como Trinidad Jiménez, José Blanco, Jesús Caldera o Jordi Sevilla. “Por mí, ya sabéis que no hay problema. Pero todo depende de Sonsoles. Si ella dice que no... pues es que no”, les comentó cuando debían decidir si el desconocido diputado leonés lucharía por el liderazgo del PSOE. Ahora esos mismos dirigentes socialistas, algunos ministros y otros ya alejados del poder, empiezan a pensar que Sonsoles dirá en esta ocasión que no.

Zapatero le prometió a su esposa, poco después de llegar a La Moncloa, que el día que dejase de ser presidente viajarían los dos por el mundo para conocer a fondo los lugares que se han perdido desde comienzos de la década. Sin embargo, después de casi seis años de una vida repleta de restricciones como segunda dama del país, Sonsoles se ha cansado ya de las limitaciones que está obligada a cumplir a diario y anhela que lleguen esos viajes de los que tanto han hablado. En definitiva, quiere que ésta sea la última legislatura de ambos en La Moncloa.

Lo más difícil de sobrellevar para esta soprano de carrera han sido las medidas de seguridad y la escolta policial que tienen que soportar ella y sus hijas la mayor parte del día. Está hastiada de esas privaciones y especialmente preocupada por sus hijas Laura y Alba, sobre todo tras la famosa foto del año pasado en Washington con el matrimonio Obama.

Una preocupación que ha ido en aumento desde que el pasado mes de noviembre varios usuarios de Internet asaltaran los perfiles de las menores en el portal Tuenti tras hacerse pasar por otras personas. Las fotos y los comentarios personales de las niñas estuvieron circulando por la Red durante unas horas hasta que los servicios de seguridad de Moncloa dieron la voz de alarma. A ello se añade que en unos pocos años -Laura tiene 15 en la actualidad-, las dos pequeñas querrán tener una vida normal como el resto, en la que puedan disfrutar con libertad de sus amistades y asistir a la universidad sin escoltas a sus espaldas.

Celosa intimidad
En cuanto a la privacidad dentro del recinto residencial de La Moncloa, Sonsoles se encargó personalmente de establecer las principales directrices. Suya fue la decisión, en los primeros meses de Zapatero en el poder, de cerrar una puerta que comunicaba el edificio de la Secretaría de Estado de Comunicación con dicho recinto y que reducía el trayecto a pie hasta el lugar de los Consejos de Ministros.

Tras varias indagaciones del personal que trabajaba en la Portavocía del Gobierno, se supo que la esposa del jefe del Ejecutivo no consentía que funcionarios, altos cargos o periodistas pudieran acercarse a poca distancia del palacete en el que vive el presidente con su familia.

Ya en esta legislatura sucedió algo parecido con otra puerta, la que separa el nuevo edifico Semillas (lugar de trabajo de la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega) con el recinto presidencial. Desde hace unos meses el paso está muy restringido y en la puerta siempre está apostado algún miembro de seguridad.

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Tags: SONSOLE, MONCLOA

Publicado por Desconocido @ 12:00
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