La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, convirtió la ausencia del presidente de la Generalitat valenciana en la apertura del V Encuentro de Mujeres, en un agravio a la Comunidad Valenciana.
Rita no puede vivir si Camps
Barberá aprovechó su intervención para dar la bienvenida a las participantes en nombre de Francisco Camps porque “no ha sido convocado a este acto”.
¿Pero no era una reunión de mujeres?
La alcaldesa calificó este hecho como “desprecio intolerable” y amenazó con la retirada de las instituciones valencianas del encuentro de mujeres.
Pues tampoco se hubiese notado mucho.
Barberá acusó al Gobierno de “patrimonializar” la reunión. La alcaldesa protagonizó un desplante a la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, sentada en la misma mesa junto a la Reina, Doña Sofía.
Ejemplo de la educación de ciertos politicos/as.
Barberá se atrevió a insinuar el plantón que podría dar hoy la Generalitat al Gobierno, aunque a última hora decidió acudir únicamente a la clausura con Zapatero, pero no al resto de los actos, incluida la cena oficial celebrada anoche.
Fuentes gubernamentales explicaron que en todos los encuentros de mujeres que se han celebrado hasta la fecha sólo se ha invitado a representantes institucionales femeninas. Por eso estaba ayer la Reina en la inauguración y no el Rey, como tampoco estuvo el alcalde de Madrid invitado cuando la reunión de mujeres tuvo lugar en esa ciudad. La presencia hoy del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se explica porque, salvo en Liberia, donde una mujer es la presidenta, han sido los máximos representantes políticos de cada país los que han clausurado las jornadas.
Te ha enterado RITA.