
El primer ministro israelí, Benajmin Netanyahu, se mostró ayer “orgulloso” orgullo de un mandatario que no respeta los derechos humanos y que violan todos los tratados internacionales.
Benjamin defendió la actuación de sus soldados en el asalto de la Flotilla de la Libertad e insistió en que el bloqueo a Gaza continuará ya que su levantamiento convertiría la Franja en “una base de misiles iraní, que amenazarían a Israel y Europa”. La desfachatez de Benajmin nos recuerda a otros tristes pasajes de la historia. Y llego a acusar a la comunidad internacional de “hipocresía”, justificó el ataque como un “deber” ya que Hamás “continúa rearmándose con armas iraníes”.
“El objetivo de la flotilla no era la ayuda, sino romper el bloqueo.
¿Sr. Netanyahu con que derecho mantiene usted y su gobierno un bloqueo al pueblo palestino?
No era una flotilla de paz, sino de partidarios del terrorismo y la violencia”, en la expedición iba mas de 650 ciudadanos amantes de la libertad, periodistas, diputados, pues bien para este hijo putativo de Hitler eran terroristas. Se lamentó de la pérdida de vidas, pero insistió en que sus soldados se encontraron con “un intento de linchamiento”.