
No estamos dispuestos a aceptar con resignación que todo esto sea inevitable.
No queremos dejarnos vencer por la impotencia.
Nos negamos a dejarnos llevar por la sensación de que “no se puede hacer nada”.
No queremos que los asuntos públicos se resuelvan en un coto cerrado por profesionales de la política.
Entendemos que es fundamental que la gente participe directamente en las decisiones políticas para evitar que estas favorezcan siempre a los más poderosos.