Hay muchas cosas que me fastidian, entre ellas, el triunfo de los inútiles.
Esos que no han demostrado nunca su valía, su capacidad y su compromiso.
De toda manera no se realmente lo que es triunfar, tal vez los que algunos consideran los derrotados son los verdaderos triunfadores porque son buenas personas, trabajadoras y honestas y que admiten sus errores y obran en consecuencia.
Por desgracia en demasiadas ocasiones triunfan los vagos, los que no tienen ideas.
Pero trepan y trepan a través de las malas artes.
O simplemente son ineptos con enchufe, que están en el momento adecuado en el lugar adecuado. Y de ellos son ejemplos muchos de los politicos que nos gobiernan.