
En tiempo de crisis, de dificultades materiales, de falta de compromiso ético, aumento del paro, el no tener un piso donde vivir, es un escenario donde la derecha se hace fuerte, porque se abona en unas condiciones sociales y económicas muy fértil para el miedo.
La derecha lanza su mensaje de cada uno, a lo suyo, y difunde ideas como que los inmigrantes quitan puestos de trabajo.
Cuando los ideales mueren, vence el dinero y su representante político, que en nuestro país se llama PP.