
Cuando el padre o la madre son fumadores, el riesgo de muerte súbita en el lactante se multiplica, e incluso puede ser hasta ocho veces más frecuente cuando el padre o la madre fuman en la habitación.
En los niños, la afectación del humo del tabaco es fundamentalmente respiratoria y, en la edad adulta, desencadena, además, problemas cardiovasculares y muchos tipos de cáncer.
Aún así, el tabaquismo pasivo de los niños es uno de los principales factores de riesgo de la aparición de una dolencia cardiovascular futura.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cerca del 40% de los menores está regularmente expuesto al humo ajeno en el hogar. Aunque la nueva ley antitabaco protege al niño en los lugares públicos, la salud de éste se halla desprotegida en el hogar.
Los hijos de padres fumadores tienen el doble de probabilidad de acabar siendo fumadores.
Tags: TABACO, BEBE, SALUD, MUERTE SUBITA