A fines de 1987, Héctor Abad Gómez, denunció que la vida de un hombre no vale más que ocho dólares.
Cuando su artículo se publicó, en un diario de Medellín, ya él había sido asesinado. Héctor Abad Gómez era el presidente de la comisión de Derechos Humanos.
En Colombia es raro morir de enfermedad.
- ¿Cómo quiere el cadáver, su merced?
El matador recibe la mitad a cuenta. Carga la pistola y se persigna. Pide a Dios que lo ayude en su trabajo.
Después, si no le falla la puntería, cobra la otra mitad. Y en la iglesia, de rodillas agradece el favor divino.
La vida profesional/1 - Eduardo Galeano - El libro de los abrazos