sábado, 10 de septiembre de 2011

Los Aztecas

Los aztecas fueron un pueblo que tomó muchos elementos culturales de los Olmecas ; de los Zapotecas, que poseían un sistema de escritura que grabaron en pergaminos y piedra.

De los Mixtecas, de los cuales se conservan códices pintados sobre piel de animales y de los Teotihuacanes cuyo legado religioso fue profundo. Fueron politeístas con un marcado antropomorfismo.



 En el aspecto lingüístico no pronunciaban la b, g, r y s. Usaban mucho los sonidos p, c, l y x, predominando el tl. Los poetas en esta cultura poseían un elevado rango que los ponía a la par con sacerdotes, nobles y príncipes. Algunos nombres que se conservan son los de Netzahualcoyotl, Tlacahuepan, Tozcuatectli y Tlatecatzin, entre otros.

La mayor parte de la poesía azteca o Náhualtl es anónima y priman los poemas de corte místico donde la relación con la divinidad prevalece, tal como se expresa en este fragmento: "Y decían que a los primeros hombres/ que dios los hizo, los forjó de ceniza./ Eso lo atribuían a Quetzalcóalt, cuyo signo es el viento" (...) "Se cimentó luego el tercer Sol. Su signo era lluvia" (...) "Y decían que en él llovieron las pedrezuelas que vemos,/ que hirvió la piedra tezontle/ y que entonces se enrojecieron los peñascos", perteneciente al texto "Rito de los cinco Soles".

Otro poema importante se titula "Poema de Quetzalcóatl y el nacimiento de Huitzilopochtli". Vale destacar unos singulares concursos de poesía llamados Huehuetitlan donde participaban los caudillos y guerreros. Estos fueron recogidos luego en los Cantares Mexicanos.





En un poema festivo, "Canto de Chalco" donde se eleva la figura del vate, se canta: "¡Oh!, llegaron las flores,/ las flores en primavera:/ bañadas de sol están las múltiples flores;/ son tu corazón, tu cuerpo, ¡oh dador de la vida".

Los aztecas practicaron los sacrificios humanos y mantuvieron un permanente estado de guerra con sus vecinos, lo que también quedó reflejado en su poesía: "¿Qué estáis pensando, príncipes de Huexotzinco?/ Fijad la vista en Acolhuacan,/ la tierra arrasada, como sementera de Huexotla/ de Itztapalocan./ ¡reina la noche en la ciudad!" (...) "¿Por qué motivo nos aborrece Tezozomoctzin?/ ¡Acaso muerte nos prepara y guerra quiere!/ ¡Ya está tendida la batalla en Acolhuacan!/ Aunque afligidos, damos placer/ al dador de vida".

También sería importante destacar que el poeta cumplía además una función de educador, historiador, teólogo y filósofo, todas funciones donde se mezclaba lo real con lo mitológico.


Tags: CULTURA, CADIZ 2012

Publicado por 26115 @ 9:54
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