
No resulta curioso que una selección de futbol que hace buen juego y además gana encandile a millones de aficionados, lo curioso es que todos la derecha, el centro y la izquierda se emocionen con la Roja y que toda España enarbolen una misma bandera la que durante muchos años ha sido el patrimonio de los sectores mas reaccionarios del país.
España fue una fiesta en el pasado mundial, pero la gran fiesta fue y continuaran siendo mas allá del triunfo de los nuestros, es que por fin millones de españoles puedan disfrutar con una bandera que es el símbolo de todos.
Sabemos de algunos que lloran porque España ya no es su patrimonio.