
Hay que exigir la nacionalización de la banca y los sectores productivos claves para utilizarlos contra el capitalismo salvaje y ponerlos bajo control de trabajadores, usuarios y depositarios.
Hay que meter en la agenda de el debate sobre que producir, como producir y para que producir.
No más gastos en la fabricación de armamentos por ejemplo cuyo único destino es matar y hacer más ricos a unos pocos.