
El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, en unas declaraciones sorprendentes avanzó ayer que España entrará el próximo año en recesión, al confirmar un decrecimiento en dos o tres décimas en el cuarto trimestre, además de una tasa también negativa en el primero de 2012.
El ministro no empleó la palabra recesión, sino de caída de PIB, es decir que tendremos que acostumbrarnos al nuevo léxico del PP.
No se hablara de recortes, sino de ajustes financieros para el relanzamiento de la economía nacional, no habrá congelaciones de sueldo de los trabajadores sino ajuste de la economía domestica.
Todos los diarios coinciden en que aunque ésta se produce técnicamente cuando coincide la caída del PIB durante dos trimestres consecutivos. Según De Guindos, estos dos trimestres "no serán sencillos para el crecimiento ni para el empleo". El titular de Economía consideró que lo que podría definirse como "recaída" en la crisis es también "un acicate" para impulsar medidas.