
El sastre José Tomás, exdirector comercial en Milano y Forever Young, testigo en el juicio de los trajes derivado del caso Gürtel , declaró ayer que Francisco Camps le llamó varias veces el día antes de que fuera a declarar y que le llegó a decir: "Por favor, sácame de esta, que cuando pase esto hablaré con tu jefe y no te va a faltar de nada".
Tomás insistió en que Camps "jamás pagó ni un euro" de las prendas de vestir adquiridas en las tiendas en las que trabajaba, sino que los pagos de la cuenta que Álvaro Pérez, El Bigotes, tenía en la tienda de Milano en Madrid y que incluían las prendas del expresidentes valenciano y de Ricardo Costa los abonaba Pablo Crespo. El sastre ha explicado que en la cuenta se incluían los encargos de varios altos cargos valencianos, además de los de los dos acusados, los de Rafael Betoret y los de Víctor Campos.
La defensa de Camps ha considerado que existen contradicciones en el testimonio del sastre, si bien éste ha insistido en que nunca se ha desdicho de ninguna de sus declaraciones y que únicamente podría haber precisiones entre unas y otras.
Al ser preguntado por unos tiques de Forever Young que supuestamente fueron manipulados, el sastre dijo que los documentos que le estaban enseñando eran falsos porque él disponía de los originales y que enseñó en el juicio.
Por otro lado, el director de compras de Forever Young entre 2007 y 2009, Miguel Marqués, explicó que a partir de que José Tomás dejara la tienda, los encargados variaron los talones y llegaron a hacer algunos nuevos, todo en horario de cierre al público.
Marqués apuntó que el día en que el dueño de la tienda, Eduardo Hinojosa, se entrevistó con el dirigente del PP Federico Trillo Hinojosa dijo de Tomás: "Se va enterar este cabrón". Marqués reconoció haber visto a los acusados en dos ocasiones en la tienda y ratificó que Pablo Crespo era el que pagaba.