
Porque obligar a una mujer, y especialmente si es joven o adolescente a ser madre en contra de su voluntad, es una forma más de ejercer violencia contra ella.
Y por ello pregunto: ¿Acaso no es dura agresión para una mujer, y más si es adolescente, continuar su embarazo aunque no lo desee y en el mejor de los casos sin riesgos para su salud, dar a luz después de nueve meses y donar a su hija o hijo en adopción?.
Como madre, considero que las madres y los padres, debemos estar al lado de nuestras hijas y de nuestros hijos, ayudarles y apoyarles en la toma de sus propias decisiones, sin interferencias, ni preferencias, ni obligaciones, porque debemos respetar su capacidad de decisión, máxime cuando nos referimos a ser madre y lo que significa en la vida de una mujer.
Estos aspectos, aunque parezcan obvios, conviene tenerlos presente cuando han sido manipulados con fines claramente partidistas, por determinados sectores “antielección”, tanto sociales, como políticos, como religiosos y en concreto, por parte de la Jerarquía Eclesiástica, (que recordemos, no representa al mundo católico ni cristiano en su totalidad).
Las mujeres de todas las clases sociales, de todas las ideologías, votantes de todos los partidos (también del PP), jóvenes y menos jóvenes, que deciden libremente interrumpir su embarazo por los motivos que sean, no deben ser culpabilizadas, ni criminalizadas, ni condenadas, por la decisión que responsablemente y en muchos casos conjuntamente con sus parejas o con sus familiares, han adoptado.
Y también son muchos los hombres, de todas las clases sociales, de todas las ideologías, votantes de todos los partidos (también del PP), jóvenes y menos jóvenes, que comparten, apoyan y defienden “El derecho de las mujeres a decidir libre y responsablemente sobre su maternidad”.
De la misma manera que nadie debería poder obligar a una mujer a interrumpir su embarazo, nadie debería tener la potestad de obligar a una mujer a ser madre. Porque la capacidad de decidir le corresponde a la mujer. Es su derecho, porque es su salud y su vida.